Matrimonios

Maridos, amen a sus mujeres como Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella, para santificarla, purificándola mediante el baño del agua, en virtud de la palabra, y presentársela resplandeciente a sí mismo, sin que tenga mancha o arruga ni cosa parecida, sino que sea santa e inmaculada. Así deben amar los maridos a sus mujeres como a sus propios cuerpos. El que ama  a su mujer se ama a sí mismo. Porque nadie aborrece jamás su propia carne; antes bien la alimenta y la cuida con cariño, lo mismo que Cristo a la Iglesia, pues somos miembros de su cuerpo. Por eso  dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos se harán una sola carne. Gran misterio es este, lo digo respecto a Cristo y la Iglesia.  En todo caso, también ustedes, que cada uno ame a su mujer como a si mismo y la mujer, que respete al marido. (Ef. 5,25-33)

 

Los grupos de  matrimonios deseamos vivir en la caridad fraterna, la búsqueda de la verdad,  la  fidelidad a la Iglesia y  al sacramento del matrimonio para ser testigos fieles en el mundo del amor de Cristo. Con la ayuda y protección de María nuestra madre.

 

Finalidad:

Que cada matrimonio descubra el amor de Dios en cada uno de ellos, su ternura, y su misericordia y así cada uno responderá a su llamado “ámense los unos a los otros como Yo los amo”. Ver a mi esposo (a) con la mirada de Jesús, vivir con Jesús en las luchas y en las alegrías siendo testigos de su amor,  conociendo cada vez más su palabra, descubriendo su amor su Don mismo “la Eucaristía conviviendo con otros matrimonios  fomentando la oración, la caridad fraterna y la búsqueda de la verdad y así ser testigos de su amor  dando a nuestros hijos el mejor de los regalos: ser hijos amadisimos del Padre.

 

Horario: Nos juntamos cada viernes primero de cada mes.

Requisitos: Sin Requisitos, más que tener la intención de crecer con tu matrimonio.

Costo: Sin costo

Contacto: